Reciclar envases metálicos

En una época en la que la preocupación por la conservación del Medio Ambiente no hace sino crecer, saber que el aumento del reciclaje de residuos es año tras año un hecho sin duda, es una gran noticia.

España, uno de los países más concienciados con el reciclaje, está a la cabeza del reciclaje de residuos, y más concretamente en el reciclaje de residuos de metal, lo que nos sitúa en el segundo puesto de los países europeos que más reciclan este material.

Ello se desprende del balance anual realizado por la organización Ecoembes, dedicada al cuidado del medioambiente a través del reciclaje y el diseño ecológico de envases.

Sabemos que la capacidad de reciclar residuos depende en gran manera de la diversa variedad de materiales que utilizamos en el día a día.

De esta forma, podemos encontrar desde residuos que no se pueden reciclar, o solo una mínima parte, hasta residuos que pueden reciclarse de una forma casi completa. Qué duda cabe que estos últimos son mucho más interesantes desde muchos puntos de vista.

El metal es uno de los materiales no solo más versátiles, si no más susceptible de ser reciclado en su totalidad. Por ello, se convierte en un material que no solo nos aporta ventajas en cuanto a usabilidad, sino también desde el punto de vista medioambiental.

La evolución de los envases metálicos

El metal, usado desde hace décadas para envasar todo tipo de productos, incluidos los alimentarios, sigue siendo una de las primeras opciones para el envasado y conservación de todo tipo de productos.

A lo largo de los años, los envases metálicos han experimentado una evolución, lo que los ha convertido en aún más prácticos, seguros y económicos.

Inicialmente, casi todos los envases de metal estaban fabricados íntegramente de acero. Con el paso de los años, el aluminio también fue incorporándose a la variedad de materiales metálicos usados para la fabricación de envases. Entre las ventajas de los envases metálicos encontramos:

  • Resistencia: que le permite proteger su contenidos de los daños, e incluso del fuego.
  • Impermeabilidad frente a la humedad y las grasas
  • Protección frente a la luz y al oxígeno, lo que facilita que su contenido esté protegido durante largos periodos de tiempo, especialmente los alimentos.
  • Ligereza: lo que nos permite transportarlo cómodamente, incluso en grandes cantidades.
  • Los sistemas de cierre en los envases metálicos también han evolucionado siendo en la actualidad más prácticos y seguros.
  • Y, por supuesto, su facilidad de reciclaje ya que, tengamos en cuenta que los envases metálicos puede reciclarse varias veces.

Además, su impacto en el medioambiente es mínimo ya que, por ejemplo el acero, es totalmente biodegradable, siendo así inocuo tras su degradación.

Asimismo, para las industrias los envases metálicos ofrecen una gran versatilidad, ya que debido a los distintos sistemas de fabricación, estos pueden albergar en su interior muy diversos tipos de productos, desde los alimentarios hasta los químicos, sin olvidar la facilidad con la que se pueden personalizar según los gustos de cada cliente.

¿Qué ventajas nos ofrecen los envases metálicos desde el punto de vista medioambiental?

Si estás preocupado por la ecología y el uso racional de los materiales, sin duda, el metal debería ser tu primera opción.

Lejos de ser sustituido por otros envases, el metal vuelve a estar en auge debido a la creciente preocupación de los consumidores por la acumulación de residuos y su evidente daño al medioambiente.

El metal es una apuesta segura desde el punto de vista ecológico, ya que se puede reutilizar un gran número de veces. Tal es así, que se calcula que hasta el 80% de los envases metálicos que utilizamos en la actualidad provienen de material reciclado.

Por ello, la decisión de compra de cada vez más consumidores concienciados no solo se basa en la calidad del producto, sino también en el envase en que este es presentado, algo a tener muy en cuenta por las empresas que deben decidir sobre qué tipo de envase elegir para la venta.

Envases metálicos para alimentación

Los envases metálicos son ideales para el envasado de un gran número de alimentos. Las llamadas coloquialmente “latas” son utilizadas desde hace décadas para almacenar toda clase de productos de conserva, desde vegetales, hasta pescados en aceite, aceitunas, productos cárnicos etc.

Su conservación en envases de metal permite que los alimentos conserven todas sus propiedades organolépticas durante un largo periodo de tiempo ya que este material les protege totalmente del exterior: luz, aire, humedad…

Por ejemplo, el metal es uno de los materiales más convenientes para conservar el aceite de oliva, alargando así su vida útil y conservando todo su sabor.

Envases metálicos para productos químicos

De la misma forma que sucede con los alimentos, para la conservación de los productos químicos necesitamos protección tanto de la luz como del aire puesto que la exposición a estos acortaría notablemente su vida útil.

Por eso, los envases metálicos son una excelente opción para el envasado de diferentes productos químicos, ya que, además, existen sistemas de cierre seguros para estos, que mejoran enormemente su usabilidad y seguridad.

¿Cómo reciclar los envases metálicos?

Como ya hemos dicho, los envases metálicos pueden ser reciclados casi en su totalidad.

Una vez que hayan cumplido su función, te recordamos que solo tienes que depositarlos en tu contenedor amarillo de reciclaje para darle una segunda oportunidad.

¡Reciclar nunca ha sido tan fácil!

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