La campaña oleícola 2026/27 ha comenzado con unas previsiones muy superiores a las del ejercicio anterior. Y eso es una magnífica noticia para todos los implicados en la cadena de producción de este producto. La afirmación inicial no nace de ninguna previsión propia: lo dice el primer aforo del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, que estima una producción de 1.602.596 toneladas de aceite de oliva, un 23 % más que en la campaña precedente.
Siendo concretos, la campaña se extiende desde el 1 de octubre de 2026 hasta el 30 de septiembre de 2027. Sin embargo, para las almazaras, cooperativas y empresas envasadoras, el trabajo relacionado con el packaging para el aceite de oliva se concentra mucho antes. Es decir, revisar las necesidades justo antes del punto fuerte de la campaña es lo que permite coordinar formatos, diseños y entregas a medida para que todo esté listo justo cuando el nuevo aceite comience a conquistar lineales.
Más producción de aceite de oliva no significa encargar un 23 % más de envases
La previsión nacional no debe trasladarse automáticamente al volumen de envases de cada empresa: antes de modificar un pedido es necesario determinar qué parte del aceite se venderá a granel y qué cantidad se comercializará envasada, no solo al consumidor final.
Dentro de esta última categoría también hay que diferenciar entre ventas ya comprometidas, previsiones por canal, comportamiento de campañas anteriores y apertura de nuevos mercados. El objetivo es evidente: calcular las necesidades por referencias, no utilizar la producción total como única guía.
Cada gama necesita su propia planificación
Una marca puede trabajar simultáneamente con aceites convencionales, AOVE de cosecha temprana, gamas premium, ediciones especiales o referencias destinadas a la exportación, que también son habituales. Sus ritmos comerciales no son idénticos y, por supuesto, tampoco tienen por qué utilizar el mismo envase.
En este sentido, la recomendación que hacemos desde Grupo Auximara, como especialistas en packaging para aceite de oliva, es definir qué formatos se asignarán a cada gama, ya que es una estrategia que ayuda a concentrar los pedidos y evita repartir las existencias entre demasiadas referencias. No hay que olvidar, por otro lado, que en productos de mayor valor añadido, el envase también debe contribuir a su diferenciación. Para este segmento, disponemos de Oleopack, un envase metálico personalizable de 500 y 750 ml con distintas opciones de vertido.
Ojo con el arte final: también condiciona los plazos
Una nueva campaña puede implicar (y suele hacerlo) cambios de diseño, textos, idiomas o información vinculada al mercado de destino. Por eso, no basta con tener definida la capacidad del envase: también hay que cerrar cuántas versiones se fabricarán y comprobar que cada arte final está preparado para su aprobación.
Recuerda que hasta una modificación aparentemente pequeña puede terminar generando una referencia adicional y alterar así la distribución de las cantidades previstas. La estrategia para que este tipo de situaciones no lleguen a ocurrir está muy clara: coordinar desde el principio a los departamentos de compras, marketing, calidad y producción.
Entregas y existencias deben responder al ritmo de envasado
Por nuestra experiencia, recibir todo el volumen previsto en una única entrega no siempre es la opción más eficiente. Y es que, entre otras cosas, puede inmovilizar espacio y recursos durante meses. En el extremo contrario, trabajar sin margen suficiente aumenta el riesgo de que falten envases durante un pico de actividad.
La alternativa pasa por acordar con el proveedor un calendario vinculado al ritmo real de llenado, las campañas comerciales y la capacidad de almacenamiento. Dentro de nuestro servicio 360º, en Grupo Auximara contemplamos la gestión de existencias y la adaptación de los plazos de entrega a las necesidades de cada cliente.
Convertir la previsión en un plan de envasado
Los 1,6 millones de toneladas previstos dibujan una campaña de mayor producción, pero eso no es óbice para que cada empresa traduzca esa cifra a su propia realidad comercial. Decidir qué aceite se envasará, en qué formatos, bajo cuántas referencias y con qué calendario permite ajustar mejor los pedidos y evitar tanto las faltas de suministro como el exceso de stock.
¿Tu empresa está preparando el envasado de la campaña 2026/27? Entonces no lo dudes: en Grupo Auximara podemos ayudarte a definir los formatos, la personalización y la planificación de entregas más adecuadas para cada gama de aceite. ¡Contacta con nosotros desde aquí!